La digitalización de librerías va mucho más allá de tener una web. Te dejamos 7 indicadores que demuestran si el cambio realmente funciona en tu negocio.
Has renovado los ordenadores.
Tienes una página web.
Utilizas redes sociales.
Has incorporado nuevas herramientas…
Puede que incluso hayas recibido una ayuda para digitalizar tu negocio.
Entonces, ¿está digitalizada tu librería?
No necesariamente. Hacer muchas cosas no significa hacerlas mejor ni estar usándolas de la manera que realmente necesita tu negocio. Por eso, la verdadera transformación digital no debería medirse por el número de herramientas incorporadas, sino por lo que ha cambiado después de implantarlas y aquí es donde muchas librerías dicen «todo sigue igual».
Para saber realmente si han sido eficaces todas las medidas que has implementado y que tanto esfuerzo de tiempo y económico te han costado, necesitas responder estas preguntas:
- ¿Tardas menos en realizar las tareas cotidianas?
- ¿Conoces mejor tu stock?
- ¿Cometes menos errores?
- ¿Puedes saber qué está funcionando y qué no?
- ¿Tus clientes compran con mayor facilidad?
- ¿Dispones de más información para decidir?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas sigue siendo no, probablemente hayas incorporado tecnología, pero todavía no hayas transformado realmente la gestión de tu librería.
Estos siete indicadores pueden ayudarte a comprobarlo.
1. ¿Dedicas menos tiempo a tareas repetitivas?
Este debería ser uno de los primeros efectos de cualquier proceso de digitalización. Pregúntate si sigues dedicando horas a tareas que podrían automatizarse como:
- recepcionar mercancía
- actualizar referencias
- gestionar pedidos
- controlar existencias
- hacer devoluciones
- consultar proveedores
- preparar facturación
- buscar información
Son tareas que forman parte de tu trabajo diario y la cuestión no es cuánto tiempo requieren, sino saber si una nueva herramienta obliga a introducir la misma información en varios lugares, trasladar datos manualmente o comprobar constantemente que diferentes sistemas coinciden.
Si esto es así, puede que la herramienta no solo no esté simplificando el trabajo, sino que incluso lo esté complicando.
Primer indicador de una buena digitalización:
Menos tareas duplicadas y menos tiempo dedicado a procesos que no aportan valor al lector.
2. ¿Sabes realmente qué tienes disponible?
Pocas cosas generan más frustración que decirle a un cliente que un libro está disponible y descubrir después que no aparece. O encontrar varias unidades de un título que llevaban meses olvidadas.
¿Te sientes indentificad@ con esto?
Un stock fiable es uno de los pilares de cualquier librería. La información sobre existencias no es suficiente por sí sola si no existe una actualización automática para favorecer un flujo de datos en tiempo real para conocer de forma inmediata:
- qué títulos están disponibles
- cuántas unidades existen
- qué se ha vendido
- qué está pendiente de recibir
- qué necesita reposición
- qué productos apenas tienen rotación
Cuando la información es fiable, la decisión también lo es.
3. ¿Ha mejorado la rotación de tu stock?
Este es uno de los indicadores olvidados al hablar de digitalización y, sin embargo, es uno de los más importantes.
Porque hacer las cosas más rápido no tiene sentido si no las hacemos mejor. Una librería tiene una cantidad limitada de espacio y recursos y cada libro inmovilizado durante demasiado tiempo ocupa ambos.
Analizar la rotación permite identificar qué referencias funcionan, cuáles necesitan reposición y qué parte del fondo permanece demasiado tiempo sin movimiento.
La intuición del librero continúa siendo fundamental y sabemos que en tu cabeza lo tienes todo bien almacenado, pero disponer de datos permite que tu conocimiento y criterio profesional se aplique de una forma mucho más estructurada y eficiente.
No se trata de sustituir el criterio profesional.
4. ¿Tu tienda física y tu tienda online comparten la misma realidad?
Una librería puede tener una magnífica página web y seguir teniendo un problema de digitalización cuando el ecommerce funciona como un negocio independiente.
Es decir, cuando revisas tienes stock en tienda y otro en Internet… mal, muy mal.
Pedidos que llegan por canales diferentes… complicaciones innecesarias.
Actualizaciones manuales, información que hay que introducir dos veces… de locos.
La verdadera omnicanalidad aparece cuando el cliente puede relacionarse con la librería desde diferentes canales, pero la gestión continúa siendo una sola.
Por eso la integración entre soluciones como Geslib y Weblib resulta especialmente importante.
El objetivo no es simplemente disponer de un canal de venta adicional sino conseguir que el canal digital forme parte de la operativa habitual de la librería. Así sí.
5. ¿Conoces mejor a tus clientes?
Esta pregunta es clave porque aunque estamos seguros de que eres capaz de recordar durante años lo que lee cada uno de tus clientes habituales lee, también es cierto que cuando tu librería crece y se expande en canales digitales, necesitas una ayuda extra para poner nombre a esos nuevos clientes a los que no puedes poner cara.
Una buena digitalización debería permitir conocer mejor a quienes compran a través de todos tus canales:
- qué intereses tienen
- qué categorías funcionan
- qué campañas generan respuesta
- con qué frecuencia regresan
- qué relación mantienen con la librería
Esta información permite mejorar las recomendaciones, segmentar comunicaciones y desarrollar estrategias de fidelización.
La tecnología no tiene que convertir la relación con el cliente en algo impersonal, al contrario, debe ayudar a personalizarla.
6. ¿Tus clientes vuelven?
La recurrencia es uno de los indicadores más interesantes para una librería cuya mayor aspiración siempre debe ser construir lectores habituales.
Analizar la recurrencia permite entender si las acciones de fidelización funcionan y si la relación con los clientes se mantiene en el tiempo.
Aquí entran también herramientas que complementan la gestión:
- newsletter
- comunicación de novedades personalizadas
- clubes de lectura
- presentaciones
- campañas específicas
- recomendaciones personalizadas
Digitalizar también significa utilizar mejor la información disponible para mantener viva la relación después de cada compra.
7. ¿Tomas más decisiones basándote en información?
Este probablemente sea el indicador definitivo.
Antes de incorporar tecnología:
- ¿Cómo decidías qué reponer?
- ¿Cómo evaluabas una campaña?
- ¿Cómo calculabas qué llevar a una feria?
- ¿Cómo identificabas las categorías más rentables?
- ¿Cómo sabías si una promoción había funcionado?
Si después de digitalizar tu negocio puedes responder a estas preguntas con datos más precisos, algo está funcionando.
Si no lo estás consiguiendo o bien no tienes la herramienta adecuada o bien no le estás sacando partido por falta de formación en su uso.
La tecnología tiene sentido cuando transforma información dispersa en conocimiento útil para decidir. Durante los últimos años se ha hablado muchísimo de transformación digital, pero una librería no necesita convertirse en una empresa tecnológica.
Lo que los libreros necesitáis es utilizar la tecnología adecuada para gestionar mejor un negocio profundamente humano y en este sentido no todas las herramientas digitales sirven para todas las empresas.
Una librería tiene particularidades que difícilmente pueden resolverse con soluciones genéricas: catálogo, proveedores, pedidos, devoluciones, libros de texto, campañas, clientes, ferias, venta online o gestión de grandes cantidades de referencias.
Geslib ha sido desarrollado específicamente para responder a esa realidad.
Y todo el ecosistema digital vinculado a Geslib: Weblib, Geslib Mobile, Geslib Ferias… lleva 30 años evolucionando con el sector y desde dentro del sector, para conseguir que una digitalización real y eficaz sea posible.
Porque la verdadera transformación digital no consiste en llenar la librería de tecnología, sino de conseguir que la tecnología trabaje para ella y en eso somos especialistas
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